
Nuestra Historia
Una familia unida por la tierra, consagrada a cultivar una tradición líquida de excelencia.
La tradición de Villa Iris
Nuestra historia comenzó en el año 2010, cuando nuestra familia, inspirada por las raíces mediterráneas y el amor por la gastronomía de calidad, decidió plantar los primeros olivares en el suroeste de la Provincia de Buenos Aires, en Villa Iris.
Lo que empezó como un pequeño emprendimiento familiar pronto se convirtió en un proyecto consagrado de vida. Con un profundo respeto por los ciclos biológicos de los árboles, nos comprometimos desde el primer día a mantener un equilibrio armónico entre la agricultura sostenible y las técnicas de molienda moderna.
Hoy, dos generaciones trabajamos juntas en el olivar. La recolección manual de las aceitunas en su punto de envero es un rito familiar que preserva la integridad del fruto. Creemos firmemente que cada gota de nuestro aceite refleja el cariño a la raíz de cada árbol, la nobleza de la tierra pampeana y el esfuerzo humano por lograr un producto único y gourmet.

Cuidamos la tierra que nos alimenta
A lo largo de los años, hemos visto crecer nuestro emprendimiento y ganar reconocimiento en todo el mundo. Nuestro compromiso con la sostenibilidad ambiental y la comunidad local ha sido una parte integral de nuestro viaje. Promovemos prácticas agrícolas responsables y contribuimos al bienestar de nuestra región.
Creemos firmemente que nuestro éxito debe ser compartido con aquellos que nos rodean, y que un aceite excepcional solo puede nacer de una tierra viva, sana y cuidada.
Por eso plantamos distintas variedades de olivo en el mismo olivar: la polinización cruzada entre ellas mejora el cuajado del fruto y la producción de la finca, y da como resultado un aceite de perfil más complejo y equilibrado.

Nuestros Valores
Los pilares morales y profesionales que guían cada decisión en el olivar y la almazara de Olivares Villairenses.
Familia
Dos generaciones unidas compartiendo el trabajo diario y el conocimiento heredado.
Origen
Orgullosos de nuestras raíces argentinas y del terreno particular de Villa Iris.
Tradición
Métodos artesanales de recolección y decantación natural, técnicas milenarias del Mediterráneo.
Pasión
El alma en cada árbol y en cada detalle de la molienda.
Sostenibilidad
Cuidamos el suelo, evitamos agroquímicos agresivos y preservamos el agua.
Honestidad
Producto 100% puro, sin mezclas ni procesos industriales ocultos.
Nuestros Hitos
El camino recorrido desde la colocación de la primera raíz en Villa Iris hasta convertirnos en una almazara boutique de alta gama.
El Nacimiento del Sueño
Nuestra familia planta los primeros plantines de olivo de las variedades Arbequina y Picual en las afueras de Villa Iris, Provincia de Buenos Aires, iniciando un viaje de dedicación y paciencia.
El Nacimiento del Sueño
Nuestra familia planta los primeros plantines de olivo de las variedades Arbequina y Picual en las afueras de Villa Iris, Provincia de Buenos Aires, iniciando un viaje de dedicación y paciencia.
La Primera Cosecha
Recolectamos las primeras aceitunas a mano y realizamos la molienda experimental en frío. El resultado es un aceite de oliva virgen extra de frescura excepcional que superó nuestras expectativas.
Diversificación del Olivar
Incorporamos árboles de las variedades Frantoio y Coratina, ampliando nuestro perfil organoléptico y garantizando una mayor complejidad aromática en los futuros blends de la finca.
Diversificación del Olivar
Incorporamos árboles de las variedades Frantoio y Coratina, ampliando nuestro perfil organoléptico y garantizando una mayor complejidad aromática en los futuros blends de la finca.
Compromiso Sostenible
Logramos integrar prácticas de residuo cero y economía circular en el molino, reutilizando el orujo como abono orgánico para nuestros propios olivos y cuidando activamente la tierra pampeana.
Un tributo a la tierra
En cada botella de nuestro aceite de oliva virgen extra, encontrarás una historia de pasión, calidad y compromiso. Estamos emocionados por el futuro, ansiosos por continuar compartiendo nuestra tradición y sabor con el mundo entero. Cada gota de nuestro aceite es un tributo a la tierra y al esfuerzo humano.